sábado, 22 de marzo de 2008

Breve poema de Resurrección

Creerle era despertar
con sus mismos ojos, era
ver luminiscentes rostros
en cada hijo de la tierra.

Vivir la Resurrección
como lo hizo la primera
Persona: Cristo llagado
y anunciarlo en cada puerta. 

Era amar el sentimiento
del verano en nuestras venas,
de un sol por piel y en los ojos
la visión de luz eterna.

Era soñar en cada uno
la sangre y humor de estrellas.



12/05/91