jueves, 14 de agosto de 2014

La ciudad de Dios

Maravillosa es la ciudad de Dios.
Quizás no sea yo digno de entrar en ella,
pero tal vez se me permita tocar emocionado
los muros preciosos que la rodean.

Eterna es la ciudad de Dios.
Quizás no sea yo digno de entrar en ella,
pero tal vez pueda mirar desde fuera
el gozo bienaventurado de sus habitantes.

La luz de la ciudad de Dios
no queda dentro sino irradia
la vastedad de sus alrededores.

Quizás no pueda entrar en la ciudad de Dios,
pero, ¿por qué no he de oír
—incluso desde fuera—
los cantos, las frases de alegría
y el continuo bendecir a Dios?

Sé que no soy digno;
llego igual a un extranjero pobre,
pero quizás haya un hueco,
un rincón en la ciudad de Dios,
un pase de su misericordia
incluso para alguien como yo.

El camino derecho

Las mentiras forman un laberinto
de sendas que vienen y van.

La verdad es un camino derecho
fácil para el amor.

Las mentiras tratan de formar caminos
paralelos a la verdad.
No les creas,
porque tarde o temprano tuercen a perdición.

Señor, desde mi inutilidad reconozco
que no hay sabiduría en mí sino la tuya
que guía mi andar por el camino.

Prisión de Sombras

Llega el día ya y, ¿qué haré si estoy aprisionado en sombras?
¿Quién abrirá la pesada puerta de mi dolor?

Si lo quiere así, el Dador de misericordias vendrá a abrirme;
Desde un viento de alas llegará con las llaves de mi libertad.


domingo, 11 de agosto de 2013


La caridad es el Sol de los amores.


lunes, 11 de marzo de 2013

Bendice, alma mía...

Bendice, alma mía, al Señor;
al pueblo creado por él.
Bendice a los hijos de Dios,
por el amor multiplicados.

Bendice, alma mía, a Israel,
a la nación que en Dios madura.

Bendice aun el polvo sufrido
de sus calles y de sus ruinas.
Bendice a aquel que ha de reinar
con gran paz en Jerusalén.

lunes, 21 de enero de 2013

El regreso de Israel

Después de siglos negros
se vislumbra esperanza.
Un pueblo resucita
maravillando al hombre.

Niño que nació adulto,
apto para entender
lo que Dios hizo en él.

¡Cuán bienaventurados
los que en ti se alegraron!
¡Cuán dichoso el que pudo
oír tu voz de nuevo!

viernes, 10 de febrero de 2012

Noche desterrada

En el orden la noche se destierra
y erige un simulacro de sombras y penas.
Allí sus hijos la buscan y encuentran
solo un mar amargo de muerte.
Ya para qué buscarla
si dentro de cada hombre se anidó
un abismo cruel de tiempo y espacio.
Solo faltan las estrellas,
esas que guiaban nuestros sueños
a la mirada del Señor.
Pero yo busco la noche,
aquella hecha para el amor de los pájaros
y el canto del poeta.

mayo 2000

Frases para el que se siente solo