domingo, 7 de noviembre de 2010

Agua gloriosa

Qué bueno el día cuando amor nos da

por fin de su brebaje misterioso,

agua gloriosa para el corazón

donde este adquiere su sabor maduro,

un vaso lleno que se vuelca entonces

en el alma sedienta de otros labios.


Con humildad el buen amor empieza

un poco gota a gota,

un poco sorbo a sorbo,

hasta que se transforma en mar que canta

y en inmenso oleaje beso a beso.


7 noviembre 2010