Cantaré de la dulce redención
aquel varón valiente en toda acción:
el que llama en las calles a saber
de la luz de un distinto amanecer.
Su voz de paz que habla la verdad
viene desde la agreste soledad,
del tiempo de oración que es su salud,
y de su vida, plena de virtud.
5/09/88
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