Mi contento es rendirme ante mi Dios,
doblar tanto rodilla y pensamiento,
tocando tierra para asir su cielo.
Me mueve el gran mandato de su amor:
poner el pecho al razonar perfecto
y entender de su luz la mente en fuego.
Rendirme es mi esperanza ante el Señor,
abrir los ojos y observar despierto
la paz de alcázares en lo secreto.
Desde lo alto se acerca nuestro Dios,
y alguien dice a los hombres: Adoremos
dando al polvo rodilla y pensamiento.
18 de enero 2026