un Rey cuya largueza maravilla
al no negarte a abrazar mi arcilla,
Dios del humano corazón testigo.
Cada día tu luz y amor bendigo,
cada alborada lo creado humilla
la insensatez del hombre en la mejilla.
No hay quien bese con tal poder consigo.
Te entregas con bondad divina al mundo,
y en tu incondicional misericordia
has sido el mejor Dios de tus criaturas.
Tu amor se enuncia desde lo profundo,
y para los hermanos en concordia
has sido el mejor Padre en las alturas.
01-01-2026