Señor, perdona al pobre en tu clemencia,
perdona a los pequeños por amor;
escucha con piedad el gran clamor
de los que ansiosos piden tu presencia.
Sea misericordia toda herencia
de aquellos que hacen caso al Redentor.
En su quebranto otórgales favor
y a sus muchos errores ten paciencia.
Impregna alegremente sus caminos
con palabras que guíen en consuelo;
derrite de su invierno el duro hielo.
Y al oírte en los cantos matutinos
responda cada quien a tu bondad
en la dorada lengua de verdad.
24-01-2026