domingo, 1 de marzo de 2026

Cuánta bondad

Cuánta bondad, Señor, para el perdido:
nunca agotaste tu paciencia en él;
le retiraste el mal sentir a hiel
cuando venía a ti arrepentido.

Por tanto bien fue el mundo conmovido:
permaneciste a tu palabra fiel
al tornar el desierto en un vergel
para esperanza del varón caído.

La mayor gracia fue para el final:
vida hermosa por siempre en tu presencia
y un contento creciendo cada día.

Tus bendiciones diste en torrencial,
construyendo en el aire una inminencia
de amor y escalinatas de alegría.


27 de febrero de 2026