miércoles, 30 de abril de 2008

Poema

¿Quién proclama a los pueblos la belleza
que nace cada aurora en lo viviente?
Se intuye en toda faz la incandescencia
y en su voz límpida un sabor celeste.
Es el amor quien diviniza al cuerpo
que se erige en un hombre desde el polvo;
hombre que en la amistad lo espera un pueblo
donde crece y madura para todos.
Ciertamente yo canto lo que ignoran
mis sentidos, mas no mi corazón;
les doy lo que mis pálpitos evocan
y cuyas huellas ven en mi canción.


7/10/93

Versos de Alabanza y Gloria al Señor