sábado, 12 de abril de 2008

Deseo

Hagamos en nosotros un perfecto
día, para cumplir un viejo sueño,
todo por el amor que pudo ser.
Por lo menos soñar ese halagüeño
día, y un poco imaginar su aspecto,
posiblemente un santo amanecer;
sí, un santo renacer
volcándose a los ojos
nuestros, cuando de hinojos
hagamos trabajar el corazón.
Entonces una santa compulsión
nos hará entender a otro camino.
A su fascinación
cada uno irá cual joven peregrino.



1/08/89
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Versos de Alabanza y Gloria al Señor