miércoles, 22 de septiembre de 2010

Callemos y, simplemente...


Callemos y, simplemente
que vengan todas las cosas,
que quizás alguna de ellas
traiga nuestra redención.

No conozco el imprevisto
tiempo, derribando estrellas,
cuando altas caballerías
vengan a uno por amor.

Callemos para escuchar
el sonido de los días
que nos parecen iguales
y ruedan en el reloj.

16 enero 1990

Versos de Alabanza y Gloria al Señor