lunes, 20 de septiembre de 2010

Glorioso el canto del mañana

Glorioso el canto del mañana
en la garganta del amor;
gloriosa el alba en que los pueblos
te reconocen, oh mi Dios.

Porque hoy es tiempo de alabanza
y adoración universal;
santifiquemos este día
más que otro día para amar.

Ha amanecido en nuestros labios
una inspirada voluntad
para exaltarte, oh Rey del cielo,
alzando un coro colosal.

Dándote gloria despertamos
a este fulgente alborecer;
donde lo santo de tu luz
continuará al anochecer.

Glorioso el canto del mañana
en la garganta del amor;
gloriosa el alba en que los pueblos
te reconocen, oh mi Dios.

¡Y cuán hermosa la esperanza
de aquel que va a resurrección!


junio 2005