viernes, 7 de diciembre de 2007

Soneto de la lucha interior

Y me digo: ¿Qué guardas pensamiento
sino una lucha contra el Enemigo?
Que aquí en mi pecho nadie va conmigo;
solo mi fe, mi solo entendimiento.

Es una pugna de temperamento
en que se agita el corazón testigo;
sé bien que es el cristiano amor abrigo
y espada abrasadora el mandamiento.

Bastantes cosas son que hacen la guerra
en mi interior jugando mil batallas
y donde los amargos sueños son.

¡Cómo se duele el alma cuando yerra!
Solo el amor olvidará mis fallas,
solo el amor de Cristo en comunión.


19/04/2003

...