miércoles, 12 de diciembre de 2007

Madrigal

el paraiso la ciudad de dios











¿Dónde estás, Tú, que me amas,
mi Señor de las selvas deliciosas?
Escucho que aún llamas,
mas no sé tus dichosas
moradas, ni el camino a sus ramosas
entradas sobre prados;
donde creo que la estación viviente
se yergue para alados
hombres; lugar latente
para que more el santo Remanente.

12/12/88


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Versos de Alabanza y Gloria al Señor