Te den gloria, Señor. Te rindan gloria
los altos Cielos, obras de tus manos.
En ellos se refleja tu hermosura,
su noche da señal de eternidad.
Te den gloria la Tierra y sus señores.
¡Derramen nubes de misericordia
sobre los vastos cúmulos del polvo
y hermoseen los frutos de alabanza!
Te exalten en los montes las mañanas
nacidas para el cántico del ave.
¡Gloríense, Señor, en ti los niños
que se alegran de amor en tu venida!
Te den gloria el bosque y el desierto,
los vecinos del aire y de la mar.
Que en tu revelación se postren todos,
se postren en el día de justicia.
12/04/2004