sábado, 20 de septiembre de 2008

Mi esperanza

No pierdo mi esperanza,
no mientras amor vea en las mañanas
de oración, y me hablen sus humanas
voces de redención.
No mientras la razón pueda ensancharse
al solo vislumbrarse
un tanto del amor en nuestras manos.
Cánticos soberanos
saben de la alabanza,
y son en mi cuaderno, de esperanza.

31 octubre 1993

Versos de Alabanza y Gloria al Señor