lunes, 14 de julio de 2008

Riquezas


La alegría del hombre es su riqueza.
Regocíjese el hombre, pues, del fruto
de sus manos; también el engreído
que ostenta los tesoros de su plata.

Regocíjeme el solo contemplar
la gracia introvertida de un insecto,
la más sencilla hechura sobre el polvo.

Ojos son ojos, todo en ellos gozo.
Cierto que no es dineros mi riqueza,
riqueza es el gusto de mis ojos,
ojos que maravilla la creación.

13/10/93

Versos de Alabanza y Gloria al Señor