martes, 4 de octubre de 2016

La pequeñez humana

   Siempre supe de la pequeñez humana,
pero hasta hoy no sabía cuán pequeña...
Descubrir que nuestros sueños y aspiraciones
están más cerca del polvo y del cieno
que de lo que Dios quiere para nosotros.

   El hombre se enorgullece de su ambición,
de sus montañas de Babel;
pero al final lo único que le queda es ser enterrado,
profundamente olvidado de todos.



Poema: La pequeñez humana

Versos de Alabanza y Gloria al Señor