jueves, 17 de enero de 2008

El Santo Amor

Alabemos de Dios su santo amor,
eterna admiración de todo Cielo.

Bendita. Su sublime luz bendita
cuando besa al que canta sobre el suelo.

Esta estación florece al resplandor
y al matutino despertar del vuelo.
Es trino desplegando vigoroso
su multitud de alas por el viento.

Alabemos de Dios su santo amor,
amor el misterioso;
pura beatitud del pensamiento
que hace de su caricia el Paraíso.

El cuerpo más preciso
es de la luz andando el firmamento;
templo verbal que loa cada día
suave a su Creador.

¡Te exalto Santo Amor
con todo el palpitar de la alegría!

9-01-2008

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