viernes, 30 de enero de 2026

Perdona

Señor, perdona al pobre en tu clemencia,
perdona a tus pequeños por amor,
escucha con piedad a su clamor,
que seguros esperen tu presencia.

Sea misericordia toda herencia
también tu majestad de Redentor.
En cada invierno obséquiales calor,
alarga un poco más de tu paciencia.

Impregna de alegría sus caminos
con palabras hermosas de consuelo,
derrite de su pecho el duro hielo.

Te escuchen en los cantos matutinos
y aprendan de tu amor y tu bondad,
les quede un horizonte de verdad.



24-01-2026