Señor, requiere arrodillarse el hombre
de mi sombra, al que poco reconozco.
Qué diferente al niño de mi casa,
quien jugaba a soñar en mi recuerdo.
¡Enséñale, Señor, a arrodillarse,
por caridad, al hombre de mi sombra!
.
Poemas de temática espiritual y mística