miércoles, 28 de noviembre de 2007

Madrigal

Oh enemigos del espíritu,
déjenme con el canto de los días;
no se interpongan a las armonías,
que estas son de la santa
lengua, traída al alba en el anhelo.
Y escuchen entre el cielo
y nuestro polvo, al ave que nos canta
con su fina garganta
la maravilla cierta,
y que insta a encontrarla en hora abierta.

29/05/88

Versos de Alabanza y Gloria al Señor